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05/01/2013

Zeta y Simon Bosio: Con el Rock en la sangre

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De frente Simón tiene la piel marcada desde el accidente. Es un guitarrista virtuoso.  foto: juan manuel foglia Ampliar

De frente Simón tiene la piel marcada desde el accidente. Es un guitarrista virtuoso. foto: juan manuel foglia

De frente Simón tiene la piel marcada desde el accidente. Es un guitarrista virtuoso. foto: juan manuel foglia

MÚSICA

Zeta y Simón Bosio: con el rock en la sangre

En su primera entrevista conjunta, padre e hijo se demuestran admiración y cuentan cómo se influyen en los gustos musicales. Líder del grupo Armant, Simón comenzó a tocar la guitarra luego de un trágico accidente, en el que murió su hermano.

 
 

04.01.2013 | Por Gustavo Bove

especial para clarín

Cuando se para frente a su hijo, Zeta Bosio respira hondo, se encoge de hombros y la mirada se le ilumina. El gesto de satisfacción parece una réplica del que tuvo aquel 21 de diciembre del 2007, cuando bajó del escenario de River Plate y le puso el punto final el último capítulo en la historia de Soda Stereo, dejando que la leyenda se siga escribiendo sola. “Labor cumplida”, era la frase que más lanzaban sus labios aquella inolvidable noche de Núñez.

Salvando las distancias que existe entre el amor de un padre hacia su hijo y el de un profesional hacia su proyecto laboral, Simón Pedro Bosio genera en su célebre progenitor el deleite de ver la obra terminada y encaminada. Con sólo 22 años y al frente de Armant, el hijo mayor del bajista se revela como uno de esos guitarristas que no surgen frecuentemente. Virtuoso y potente en idénticas dosis, Simón honra el linaje heredado a puro rock&roll, sin desobedecer esa tradición pop que mamó desde la cuna. La guitarra en las manos de Simón resultó primero un ejercicio (ver La vida...) para rehabilitarse luego de aquel accidente trágico del 4 de julio e 1994, en el que en un incendio en el auto provocó la muerte de Tobías, hijo de Zeta y hermano de Simón, de sólo tres años.

Cuando escuchaste Armant por primera vez, ¿pensaste: “Es lo que yo haría si tuviera esa edad”?

Zeta : No, para nada. Nunca podría haber llegado a ese punto. Al principio, ellos eran bien metaleros. El primer demo que hicimos con Adrián Taberna, allá por el 2004, era bien pesado. Ahora, tienen un sonido más de rock vintage, clásico, hasta glam.

¿Cuál es el primer recuerdo que tenés de tu papá y el rock?

Simón : El primer recuerdo es el de estar en una especie de baño de un recital y por la ventana entraba el humo del escenario. Veía la imagen de todos desde atrás, con sus siluetas, y me quedé viendo cómo funcionaba la máquina de humo. Fue la primera secuencia en la que veía cómo era un espectáculo, las luces, la consola...

Zeta : Creo que fue aquel festival en Ferro del ’96, cuando estábamos a punto de separarnos.

Por aquellos días, ¿ya te gustaba Soda Stereo?

Simón : Sí, pero en ese momento no era tan consciente como cuando fue la última gira del 2007, donde ya tenía 17 años. O sea, en el ’97, cuando se estaba separando Soda, yo estaba empezando a escuchar música. Me acuerdo que lo primero que me hizo escuchar mi viejo fueron los Beatles y después me mostró todas las bandas: Nirvana, Soda, todo incluido... Le golpeaba la puerta, entraba al estudio y le decía: “Pa, ¿me das unos discos?” (risas).

Zeta: Después, él me empezó a pasar música a mí. Me metía bandas como Black Sabbath, que yo casi que había obviado. Si no fuera por él, nunca hubiera ido a ver a Iron Maiden, por ejemplo.

¿Caías en la cuenta de que tu papá era parte de la banda más importante de habla hispana?

Simón : Me cayó la ficha años más tarde, especialmente durante la gira del 2007, donde estaba más metido en todo eso.

Zeta : Cuando me fui a buscar el premio de la leyenda que nos dio MTV, después llamé desde Miami para ver cómo había salido todo y me acuerdo que su madre me dijo que lo habían visto por la tele y que Simón le dijo: “¡Ah, es re-groso el viejo!”... ¡Recién en esa entrega de premios le había caído la ficha de quien era su papá! (risas). En realidad, cuando Soda se separa en el ’97, él está en el escenario. También, cuando fuimos al programa de Tato (Bores) a cantar lo de la jueza “Barú Budu Budía”, él aparece con 2 o 3 años sobre los títulos del final. Lo sentaron sobre una grúa que sostenía la cámara, siendo re bebé. Cuando nos separamos, él tenía 6 años...

Simón : Por eso, cuando empecé a tocar o escuchar música, viví toda la etapa post Soda... Igual, estuvo re-bueno, porque él estaba más tiempo en casa y, si quería tocar una guitarra o un bajo o escuchar un disco, él estaba ahí. Pero después, cuando se juntaron en el 2007, flasheé.

¿Cómo enfrentás los prejuicios de aquellos que pueden pensar que estás acá porque sos el hijo de Zeta Bosio?

Simón : Y bueno... Trato de que eso no me influya, que no me sienta frustrado porque alguien piense que estamos acá porque soy “el hijo de”, y no vea el laburo que hay detrás. Pueden hablar lo que quieran, pero cuando tocamos en vivo se ve un grupo de verdad y esa es nuestra apuesta.

Zeta : Me encantaría que busque su destino, que escriba su historia. Simón viene tocando desde hace mucho tiempo y esta es la primera nota que hacemos juntos... El es medio reacio a cargar con la mochila de su padre y de Soda.

¿A qué causa atribuís el hecho de que Simón te haya salido un violero tan bueno?

Zeta : En mi vida, vi desarrollar y crecer año tras año, mes a mes, a Gustavo (Cerati) como violero, como músico integral, como compositor... Hoy, cuando veo a Simón, veo el mismo tipo de pasión que veía en Gustavo.

¿Te gusta Cerati como guitarrista?

Simón : Sí, sí, sí. Tenemos estilos diferentes, pero me gusta verlo porque es un cantante y guitarrista que también hace solos...

Cuando te enteraste del accidente de Gustavo, ¿pensaste: “Puta, le podría haber pasado a mi viejo”?

Simón : No, es otra historia, es otro mambo. Además, Gustavo nunca fue muy cercano a mí, y veo a papá vivir un estilo de vida que no me genera preocupación.

¿Escuchaste algo de lo que hace musicalmente Benito Cerati?

Simón : No, nada absolutamente... Nunca nos cruzamos, ni charlamos, ni siquiera nos vimos en los ensayos para la gira 2007 de Soda.

Zeta : Quizás se habrán cruzado de bebitos, pero creo que no se conocen. Ni siquiera se cruzaron en River, porque teníamos camarines separados.

Si tendrías que rescatar alguna faceta de tu papá, ¿con cuál te quedarías?

Simón : Me sorprende mucho la creatividad que tiene. Además, tiene un trasfondo publicitario que está muy bueno.

Zeta : Para mí, es un gran orgullo verlo tocar y también me causa gracia que muchos movimientos parecen genéticos. Tenemos tics parecidos en el escenario y en la relación con el instrumento. Es la simbiosis que logramos

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